Medios catalogan de ridículo tras Corina entregarle medalla del Nobel a Trump
- Raul Breton

- Jan 16
- 2 min read
ELPAIS-

“Patético”. “Insólito”. “Ridículo”. Esos son algunos de los adjetivos que han aparecido este viernes en los principales medios de comunicación de Noruega después de que la líder opositora venezolana, María Corina Machado, materializara su decisión de entregar la medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente estadounidense, Donald Trump, durante su visita el jueves a la Casa Blanca. También entre los partidos políticos de todo signo el rechazo a ese gesto ha sido generalizado.
El movimiento de Machado se ha producido, además, en medio de las tensiones entre Estados Unidos y Dinamarca —un país histórica y culturalmente cercano a Noruega— por las amenazas de Trump de que se hará con Groenlandia (territorio autónomo danés) “por las buenas o por las malas”.
“Es surrealista, simplemente inaudito”, afirma por teléfono Benedicte Bull, especialista en Latinoamérica de la Universidad de Oslo. La politóloga señala que, aunque el hecho era previsible, porque Machado ya había adelantado que estaba dispuesta a “compartir” el premio con Trump, el “rechazo ha sido unánime” en el país escandinavo. “Me parece una falta de respeto que desprestigia al premio, porque está siendo utilizado [por la opositora venezolana] con la esperanza de obtener influencia política”, lamenta Bull.
“Se lo merece”, dijo Machado en una entrevista a la cadena Fox después de su encuentro con Trump en la Casa Blanca. Contó que cuando le entregó la medalla al presidente estadounidense —la misma que había recibido el pasado diciembre tras no poder estar presente en la ceremonia oficial en Oslo— se produjo un “momento muy emotivo”, y argumentó que los venezolanos están “muy agradecidos por todo lo que ha hecho”.
El republicano calificó el regalo como “un gesto maravilloso de respeto mutuo”. Después, la Casa Blanca compartió una foto en la que Trump posaba sonriente junto a Machado y la medalla.
El pasado viernes, el Instituto y el Comité Noruego del Nobel se habían limitado a avisar en un comunicado: “Una vez anunciado el Premio Nobel, no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros”. Lo hizo después de que Machado declarara esa semana que estaba dispuesta a compartir el galardón con el presidente estadounidense, que ha ambicionado con obtenerlo desde su regreso a la Casa Blanca en enero del año pasado. “La decisión es final y para siempre”, agregó el instituto.
En las últimas horas, el instituto ha intentado mantenerse al margen de la polémica. En un comunicado publicado este viernes, ha remarcado que el premio y la persona laureada son “inseparables”. “Independientemente de lo que suceda con la medalla, el diploma o el premio en metálico, es y seguirá siendo el galardonado original quien quedará registrado en la historia como el destinatario del premio”, ha subrayado la institución.
“El Comité Noruego del Nobel no considera que sea su función comentar día a día sobre los galardonados con el Premio Nobel de la Paz ni sobre los procesos políticos en los que participan”, ha agregado en la nota, que incluye una lista de siete premiados que han optado por regalar o vender sus medallas, como el exsecretario general de la ONU Kofi Annan, cuya viuda donó el galardón a las Oficinas de Naciones Unidas en la ciudad suiza de Ginebra.






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